Durante el fin de semana realicé un “Secuestro Topochex”, es decir secuestré a Topocho y me lo llevé para la playa como regalo de su cumpleaños.
Obviamente, ocuparme de esa logística (además de algunos problemitas con la computadora) hizo que pasara por alto otro cumpleaños: El 4º aniversario de este blog.
Con algo de anticipación salió el cambio de aspecto de la plantilla, pero no había tenido tiempo de comentar el significado de arribar a esta fecha. La verdad es que me siento rara con respecto al blog, porque hay cosas que tienen vida propia y no puedo controlar. Por ejemplo, ¿de qué va este blog?
Cuando pensé en tener un blog, la temática que quería traer era algo más acorde con mi trabajo. Lo quería aprovechar como un ejercicio de investigación para obligarme a poner en limpio una cantidad de material que me interesaba. Luego, apareció esa imagen de Maléfica y con ella, la asociación a ese esotrismo medio en broma, medio en serio que llevo en algún rincón de mi mente.
Pero el verdadero cambio de rumbo, lo que realmente le ha dado a este blog la personalidad que tiene, no ha dependido totalmente de quien escribe sino de la interacción de Maléfica con sus lectores y con los otros blogueros que lee y comenta.
Porque responder a otros, recibir comentarios favorables y desfavorables, unirme con algunos y hasta pelearme con otros blogueros ha sido un ejercicio estimulante para mis neuronas. De allí han surgido algunos de mis mejores relatos, de mis mejores inventos.
Porque debo confesar que no todo lo que se lee en este blog es totalmente cierto. La mayoría de los posts tiene alguna dosis de “..y si..”, otras de “sería más interesante si…” y también de “¿cómo sería al revés de..?
Claro, en 4 años y en un país como el nuestro, la realidad muchas veces supera a la ficción y la capacidad de asombro no encuentra fin.
Por eso, hoy casi no creo que ya lleve 4 años escribiendo (¿cuántas palabras serán?) y aún no sé para qué.
Igual me siento bien con él, aunque Maléfica está algo aburrida. Twitter, Facebook y otras tonterías le han quitado el tiempo a quienes comentan. ¡¡Así no se puede conseguir inspiración!!
(… qué vas a decir tú? ¿hace cuanto que no comentas en ningún lado?)
Leer a mis comentaristas es tan estimulante como leer otros blogs (no le hagan caso al Alter que sigue ladillando por aquí). Los invito a mantenerse en conexión con Maléfica, porque una bruja aburrida puede ser peligrosa ja ja ja!