Tiene su corazoncito

Archive for the ‘ De la vida misma ’ Category

 
Viernes, Junio 6th, 2008

La madre naturaleza no le da tareas a organismos que no las pueden cumplir. Debe ser por eso que “parir” le toca a las mujeres y no a los hombres, porque sino ya la especie humana habría desaparecido.

Y es que los hombres son verdaderamente insoportables cuando les duele algo.  Por muy “sexo fuerte” que se crean, se vuelven cobardìsimos ante cualquier malestar y, de paso, como creen que se las saben todas, se niegan a seguir las indicaciones especialmente las de su esposa.

Evidentemente lo digo porque lo he vivido con mi querido Topocho, quien además de que odia estar enfermo, odia estar en una clínica y aún más odia que lo inyecten o lo pinchen con cualquier aguja; se enfrasca en querer decidir como hay que tratarlo y quiere que cualquier tratamiento tenga resultados inmediatos y que lo haga sentir aùn mejor que antes de enfermarse.

No voy a detallar todo lo que he pasado en esta semana con la complicaciòn gastro-intestinal de mi esposito, baste decir que estar de las 2:00 am a la 1:00 pm en la emergencia de una clínica es algo que agota fisìcamente para el resto de la semana. Sin contar con las peripecias que hay que pasar en el sistema de salud venezolano, sea público o privado.

Lo que si quiero comentar es que cuidar, atender y reconfortar a un hombre enfermo es una labor titánica. Requiere de mucha paciencia y tacto pero, a veces, hay que empuñar el látigo y obligarlos a que dejen la tontería.

De paso, después que la esposa tiene tiempo diciéndole que se debe hacer una revisión porque se ha enfermado muy seguido; el tipo viene y dice - ¿Sabes què EGG me dijo que debería hacerme un examen porque me enfermo mucho de lo mismo? - ¡¿no es para matarlo?!

Por suerte hoy llega mi suegra de su viaje y ya pienso encasquetarle a su hijito. Que sea ella la que le haga las sopitas y que se cale su cara de “¿será que me cae mal si me la tomo?” 

Así veré si aprovecho el fin de semana para salir de tiendas y hacer higiene mental, no vaya a ser que se enferme otra vez.

 
Martes, Mayo 13th, 2008

Esta mañana me provocó comerme mi arepa con Diablitos Underwood. Y que quede claro que no me gusta ninguna otra marca de esto que llaman “jamón endiablado”

Mientras me comía mi desayuno full colesterol, me puse a pensar si en otras partes del mundo alguien se desayunará con Diablitos o como carrizo llamarán a eso en otros países. Topocho me decía que “seguro lo hay porque es como caviar de pobres” (¡qué ocurrencia la de mi esposito!)

Como me quedé con la duda, busqué en internet (¿dónde más hay de todo?) y descubrí que Diablitos Underwood es exclusivo para Venezuela y es una marca de la empresa General Mills.

También descubrí un post acerca del Diablitos, en el blog Cuando era chamo, donde dice que hay Diablitos en Venezuela desde 1896. Por tanto, ya se lo puede considerar parte de la cocina venezolana.

¿Quién no comió sandwich de Diablitos o galletas de soda con Diablitos en alguna fiesta escolar? (tremendo resuelve el de las madres para salir de esa “colaboración”)

A mi me sigue gustando con arepa. Y si además de Diablitos se le pone aguacate, la arepa queda mundial.

¿Por qué se llamará Diablitos, cuando en el envase sólo sale un diablo?

 
Martes, Mayo 6th, 2008

No estaba muerta ni andaba de parranda, es que el cuerpo se cobra la trabajadera en exceso y el estrés de esta ciudad.

Después de varios días de dolor de cabeza y malestar generalizado, el viernes fui para el médico creyendo que había pescado algún virus. Cuando le conté mis síntomas, inmediatamente llamó a la enfermera para que me midiera la glicemia.

La enfermera me pinchó el dedo y, para sorpresa de las dos, no salía la sangre. Casi me tuvo que exprimir la gota necesaria para hacer la prueba. Mi glicemia estaba en 48 y el valor mínimo normal es 65. Además también tenía la tensión por debajo del nivel normal.

Con ese cuadro, es verdaderamente asombroso que no me haya desmayado, porque sin glucosa el cerebro no funciona (claro, no estaba pensando mucho ese día) y el cuerpo se enlentece para ahorrar energía.

Al parecer todo fue producido por un problema hormonal y después de la inyección que me recetaron me empecé a sentir mejor.

Hoy no he tenido dolor de cabeza y hasta vine al trabajo, donde debo confesar que no estoy haciendo mucho, pero quedarse en casa es peor y más con este día gris.

Algunas ideas buenísimas para escribir se perdieron en la maraña de mis neuronas faltas de azúcar, tendré que esperar a que se recuperen.

 
Lunes, Abril 21st, 2008

Desde Nueva Zelanda han venido unas personas a conocer un proyecto que lleva adelante la organización donde trabajo. Es una oportunidad de intercambio bien importante y me ha tocado coordinar la visita de ellos desde antes de su llegada.

No ha sido nada fácil porque, además de visitar Caracas, van a tres ciudades de Venezuela y ya por ahí comienza el karma pues no hay conexiones directas por avión.

Pero más allá de esos detalles (y el alto costo de pasajes aéreos y hoteles), la semana pasada sufrieron en vivo y directo las dificultades y trabas que tiene Caracas para que algún extranjero pueda venir a conocerla.

Para empezar, si usted llega a Caracas después de la hora del check in del hotel podría encontrarse con que perdió su reservación porque tenía que dejar un voucher abierto para garantizar la reserva. Imaginen hacer eso desde el otro lado del mundo con un personal que no habla inglés y que aún en español no entiende nada de lo que se le solicita (no alojen a nadie en el Hotel Cumberland, la atención es pésima y el restaurant caro)

No hay en Caracas información acerca de la ciudad y que se puede conocer de ella. En los hoteles hay agencias de viaje que lo único que te ofrecen es ir a Los Roques o la Gran Sabana. El que viene por trabajo o con los reales contados no se entera de que puede hacer por los alrededores de su hotel. No hay manera legal de cambiar divisas y todo se hace secreteado y a dólar negro. Si quieres un chip para el celular tienes que atravesar media ciudad porque no lo venden en todos los agentes Digitel. Y cositas como esas.

Ellos están encantados de la atención que se les ha brindado en todos los centros de nuestro proyecto (que incluye lugares tan disímiles como Petare, Catia, La Castellana y Guarenas) por la calidad humana de la gente. Sin embargo, al segundo día de estar en Caracas quedaron un tanto asustados.

Y no fue que les brincó un malandro para robarlos, no. Fue que los paró la policía metropolitana ¿y saben por qué? ¡¡¡Por ir en un carro tomando fotos!!!

Así como lo leen, los policías los pararon en los alrededores de BECO en Chacaíto y les pidieron los documentos porque era sospechoso que estuvieran tomando fotos (¿los creerían de la CIA?). Yo les había dicho que cargaran sus pasaportes pero los dejaron en el hotel, por seguridad. Y los policías no le pararon ni medio a los venezolanos que iban con ellos e inmediatamente se los llevaron para el módulo que hay detrás de Beco y los revisaron.

Y querían joderlos porque les encontraron picadura de tabaco y dijeron que como podían estar seguros que eso no era droga y que había que hacerle análisis a eso, etc, etc. Obviamente, quien se quedó con ellos (mientras otros iban a buscar los pasaportes al hotel) se bajó de la mula con lo que tenía (90 de los fuertes) y los soltaron.

Desde ese día, hemos tenido que trabajar el doble para buscarles taxistas de confianza que los traigan y lleven, además de explicarles todo con lujo de detalles para que no los estafen o roben en cualquier esquina.

Y eso sin contar la vergûenza que me da lo sucia que está la ciudad, los huecos de las calles, la anarquía en general. Estoy rogando que se vayan antes de que les toque estar en medio de alguna protesta política, porque es lo único que les falta.

 
Viernes, Abril 11th, 2008

Ayer tuve que ir a Los Teques por un asunto de trabajo. Cuando regresé, cerca del mediodía, me tocó la cola que se forma en la Valle-Coche a la altura de Los Próceres.

Y allí volvió el dejá vú, ese de las revistas chinas que ya antes he comentado.

Por el patio de Los Próceres desfilaban soldados, vestidos con ese uniforme verde que tanto se parece al de los chinos (si, esos que usan los que atropellan tibetanos) y portando banderas rojas. También había civiles vestidos con camisas blancas y gorras rojas, portando banderas rojas. Muchas banderas rojas, tan rojas como la sangre de los que murieron en esos fatídicos días del 11 al 13 de abril de 2002 y quienes aún no han recibido justicia.

Ahora la cosa es digna de una fiesta y de sacar a pasear los aviones de combate. De poner a soldados y civiles a marchar cargando una bandera que no tiene más historia que estar teñida de sangre.

Y mientras, los de un lado y los del otro se miran los ombligos y se hacen los sordos y ciegos, para no decir los locos, y se ocupan solamente de llenar las paredes con sus caras de yo no fui, prometiendo maravillas para unas nuevas elecciones que al final no nos dan la libertad de elegir nada.

Son las mismas ideas, siempre las mismas, disfrazadas de novedad y pintadas de otro color; pero siempre las mismas.

Para colmo, como si en esta ciudad no hubiera pasado nada antes de ese evento de 2002 entonces la Alcaldía Mayor decreta que el 13 comienza la semana de Caracas, con el cuento de que es un homenaje a Guaicaipuro, pero en realidad es porque gente como él lo único que celebra es la muerte, agitando banderas teñidas de sangre.

 
Martes, Abril 8th, 2008

Durante el fin de semana realicé un “Secuestro Topochex”, es decir secuestré a Topocho y me lo llevé para la playa como regalo de su cumpleaños.

Obviamente, ocuparme de esa logística (además de algunos problemitas con la computadora) hizo que pasara por alto otro cumpleaños: El 4º aniversario de este blog.

Con algo de anticipación salió el cambio de aspecto de la plantilla, pero no había tenido tiempo de comentar el significado de arribar a esta fecha. La verdad es que me siento rara con respecto al blog, porque hay cosas que tienen vida propia y no puedo controlar. Por ejemplo, ¿de qué va este blog?

Cuando pensé en tener un blog, la temática que quería traer era algo más acorde con mi trabajo. Lo quería aprovechar como un ejercicio de investigación para obligarme a poner en limpio una cantidad de material que me interesaba. Luego, apareció esa imagen de Maléfica y con ella, la asociación a ese esotrismo medio en broma, medio en serio que llevo en algún rincón de mi mente.

Pero el verdadero cambio de rumbo, lo que realmente le ha dado a este blog la personalidad que tiene, no ha dependido totalmente de quien escribe sino de la interacción de Maléfica con sus lectores y con los otros blogueros que lee y comenta.

Porque responder a otros, recibir comentarios favorables y desfavorables, unirme con algunos y hasta pelearme con otros blogueros  ha sido un ejercicio  estimulante para mis neuronas. De allí han surgido algunos de mis mejores relatos, de mis mejores inventos.

Porque debo confesar que no todo lo que se lee en este blog es totalmente cierto. La mayoría de los posts tiene alguna dosis de “..y si..”, otras de “sería más interesante si…” y también de “¿cómo sería al revés de..?

Claro, en 4 años y en un país como el nuestro, la realidad muchas veces supera a la ficción y la capacidad de asombro no encuentra fin.

Por eso, hoy casi no creo que ya lleve 4 años escribiendo (¿cuántas palabras serán?) y aún no sé para qué.

Igual me siento bien con él, aunque Maléfica está algo aburrida. Twitter, Facebook y otras tonterías le han quitado el tiempo a quienes comentan. ¡¡Así no se puede conseguir inspiración!!

(… qué vas a decir tú?  ¿hace cuanto que no comentas en ningún lado?)

Leer a mis comentaristas es tan estimulante como leer otros blogs (no le hagan caso al Alter que sigue ladillando por aquí). Los invito a mantenerse en conexión con Maléfica, porque una bruja aburrida puede ser peligrosa ja ja ja!

 
Lunes, Abril 7th, 2008

Voy en el metro leyendo algunas cosas. Levanto la vista para observar a mi alrededor y… me entra un pánico!!!

Pienso que en cualquier momento podría quedar suspendida en el tiempo o podría ser transportada a otro lugar. No es que me desayuné la omelete con los hongos equivocados, ni que se me olvidó tomarme la pastillita de passiflora.

Es algo inesperado y sorprendente (y conste que yo no me impresiono fácil): ¡ Hiro Takamura va en el vagón !

¡Sí!  el mismísimo Hiro de la serie Heroes… No, no me digan que no es él… si lo estoy viendo claramente… la misma estatura, las facciones… hasta la misma montura de los lentes.

Lo miro de reojo para que no se dé cuenta de que estoy detallando donde lleva la espada de Takezo Kensei.

Esa cosa no se puede doblar ¿verdad? Es que a la espalda lleva un morral pequeño.

A su lado va otro japonés, no es Ando. Este es demasiado alto. Supongo que Hiro tiene otros amigos… ¿O es este un presente alterno?

Menos mal, ya se bajan… no ha pasado nada. No me arrastraron a  ninguna paradoja del espacio-tiempo…

O tal vez sí… ¿y si quedé suspendida entre estas dos palabras?

No tuve tiempo de preguntarle que hace en Venezuela, supongo que salvando el mundo. No debe ser evitando que maten cheerleaders (no porque la policía tenga un buen plan de seguridad, sino por la escasez de éstas)…  ojalá venga a usar esa espada para acabar con otras cosas.. la lista es larga….

 
Domingo, Marzo 16th, 2008

De verdad hay que querer mucho a los padres para ponerse en este karma de registrarlos en Cadivi para que obtengan unos dolaritos para viajar.

Y de paso mis viejos como que están algo empavados porque metí mis datos (por pura ociosidad) y me salió el password, pero a ellos nada a pesar de que mi hermana y yo hemos estado pegadas al sistema de porra de Cadivi. Topocho también pudo registrar a su mamá la semana pasada.
Ya me ladillé, toda la tarde repitiendo los mismos datos, ahora ni siquiera abre la página.

A ver si tengo suerte más tarde ¿no hay manera de dejar esto repitiéndose en automático mientras duermo?

Por favor, no dejen mensajes ofreciendo hacer el trámite. Yo tengo computadora y servicio de internet. No me da la gana pagar por eso.

 
Martes, Marzo 4th, 2008
blumer.jpg
Las empresas Sultán Blumer, Big Blumer, Blumer Center
y El Palacio del Blumer

Considerando los últimos acontecimientos referidos a la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Colombia y al cierre del paso de transporte y mercancía por la frontera colombo venezolana.

Considerando que la ropa interior es asunto de primordial importancia para la población venezolana.

Comunica a toda su clientela que no se hacen responsables por la escasez de inventario que se avecina y recomienda a todas y todos los venezolanos que se apertrechen de sus marcas colombianas y modelos favoritos (Leonisa, Lucy, Antonella, Armonía, Antonia, Amour, Chamela, Pat Primo, Clever Moda, etc) antes de agotar su existencia.

Se decreta la suspensión de todas las ventas por catálogo hasta que la situación de importación de mercancía no se normalice.

A los cuatro dìas del mes de febrero de dos mil ocho, en la ciudad de Caracas (mientras no nos expulsen)

La cámara de empresas distribuidoras y comercializadoras de pantaletas colombianas (EMPANTACOLOM)
Transferencias y Encomiendas Angulo López CA

(TEALCA)
y demás servicios de encomiendas al vecino país se hacen solidarios con esta situación.

¡BLUMER SI! ¡GUERRA NO!
 
Lunes, Febrero 11th, 2008

La única ventaja de estar inmersa en un evento soportando las estupideces, incoherencias, absurdos, manipulaciones, malas interpretaciones, descontentos y abusos de alguna gente es desconectarse de las noticias que nos indican las estupideces, incoherencias, absurdos, manipulaciones, malas interpretaciones, descontentos y abusos de la gente que desgraciadamente gobierna al mundo.